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© JRS Siria

Más de un año después de la irrupción de la COVID-19 en el mundo, las escuelas siguen cerradas total o parcialmente en 24 países. Algunos de ellos, como Uganda, Colombia o Líbano, acogen a población infantil refugiada que ha perdido su espacio de protección, de aprendizaje y su lugar para disfrutar de su infancia.

 

Sin los colegios, los niños y niñas refugiados y desplazados, una población de más de 30 millones en todo el mundo, quedan más expuestos a situaciones de violencia, abuso y explotación, además de encontrar más dificultades para poder comer, acceder a agua potable o contar con apoyo psicosocial para superar situaciones traumáticas vividas.

 

Es el caso de los niños y niñas refugiados sirios, víctimas de una guerra que no finaliza y que este año 2021 ha cumplido su terrible décimo aniversario. Han perdido su hogar, y, en Líbano, país de acogida para cerca de 500 mil niños y niñas sirios, muchos de ellos han perdido también su segundo hogar y lugar de protección: la escuela. 

 

Desde Entreculturas, junto a nuestras organizaciones socias, trabajamos para que la escuela siga protegiendo a la infancia refugiada en más de 20 países.

Entreculturas

Para que los niños y niñas refugiados recuperen su escuela y su refugio

Burundi, Chad /
©foto SERGI CÁMARA 

Malaui /
©foto DANIEL VILLANUEVA ENTRECULTURAS

Frontera Brasil Venezuela /
©foto SERGI CÁMARA

Líbano /
©foto KRISTÓF HÖLVÉNYI

La educación me protege.

©foto SERGI CÁMARA