fbpx
 

SERGI CÁMARA ©foto

Seguimos trabajando para que la escuela les siga protegiendo

El cierre de las escuelas provocado por la Covid-19 amenaza con hacer retroceder los avances logrados en el acceso a la educación de millones de menores refugiados y en su protección frente a la violencia, ya que la escuela es, a menudo, punto de entrada a intervenciones de protección de la infancia.

Junto a nuestras organizaciones socias, el Servicio Jesuita a Refugiados (JRS) y Fe y Alegría, seguimos trabajando para que la escuela les siga protegiendo. Para que, aunque estén cerradas, siga acompañándolos en sus casas a través de la educación a distancia, siga ofreciéndoles una comida diaria con el reparto de alimentos que hacemos llegar a las familias y siga defendiéndolos frente a la violencia.

LÍBANO: educación a distancia en un minuto

La guerra en Siria, que ha cumplido 9 años, ha provocado la huida de millones de personas, de las cuales, más de un millón vive actualmente en Líbano, en condiciones de extrema vulnerabilidad.
Junto al JRS trabajamos para generar espacios de protección, aprendizaje y recuperación para la población refugiada, atendiendo a más de 3.000 niños y niñas en nuestros 7 colegios, a más de 600 mujeres en nuestros centros sociales y a unas 300 familias a través de visitas domiciliarias. En los colegios proporcionamos, además de una educación de calidad, bienes de primera necesidad, como ropa, comida o transporte.

JRS ©foto

Ante el cierre de escuelas provocado por la covid-19, estamos facilitando acceso a la educación on line a través de aplicaciones como whatsapp, donde los docentes envían vídeos de un minuto para explicar sus lecciones. También utilizamos otras plataformas on line en las que se cuelgan vídeos y se intercambian ejercicios entre el personal docente y el alumnado.
El apoyo psicosocial lo estamos continuando a través de grupos on-line y llamadas telefónicas y los equipos de visitas domiciliarias tienen líneas telefónicas directas de atención.
Debido a la dificultad económica que están viviendo muchas de estas familias y la imposibilidad de los niños de recibir alimentación en nuestros centros escolares, estamos suministrando alimentos a más de 5.000 familias y kits de higiene para más de 800 familias.
///Estamos suministrando alimentos a más de 5.000 familias y kits de higiene para más de 800 familias

JRS ©foto

///Estamos facilitando acceso a la educación on line a través de aplicaciones como Whatsapp

BURUNDI: fabricando jabones para la prevención e higiene

En Burundi trabajamos en los campos de refugiados que albergan tanto a desplazados del propio país como a personas refugiadas de Ruanda, Tanzania y República Democrática del Congo, que huyen por conflictos en estos países.

SERGI CÁMARA ©foto

///Atendemos a cerca de 18.000 alumnos y alumnas
Contamos con colegios y escuelas infantiles en los campos de Kinama, Musasa, Nyankanda, Kavumu y Bwagiriza, en los que nuestra labor se enfoca a la escolarización y la formación profesional, atendiendo a cerca de 18.000 alumnos y alumnas.
A raíz de la pandemia del Covid-19 hemos puesto en marcha un plan de contingencia con el fin de garantizar la seguridad y la protección de los equipos y de las poblaciones refugiadas y desplazadas con las que trabajamos.
///A raíz de la pandemia del Covid-19 hemos puesto en marcha un plan de contingencia
Dado que la principal medida de higiene y prevención pasa por el lavado de manos con jabón y desinfectante, hemos aumentado el acceso a productos como el jabón para la población refugiada de los campos de Kinama y Musasa y de los alrededores de los mismos, promoviendo la elaboración de jabón dentro de los campos.

SERGI CÁMARA ©foto

CHAD: la pandemia silenciosa que sufren las niñas

La escuela representa un espacio de seguridad y protección para muchas niñas y jóvenes refugiadas. El cierre de la escuela las aleja del único espacio de socialización, las expone a mayor violencia, a sobrecarga de tareas domésticas y a trabajo infantil.

SERGI CÁMARA ©foto

Los contextos de emergencia, y en particular las crisis sanitarias, aumentan el riesgo de sufrir mayor violencia física y/o sexual, embarazos precoces, matrimonio infantil o mutilación genital femenina como consecuencia del aumento de la pobreza, el aislamiento, y el abandono escolar.
Se prevé que el efecto total de la pandemia de COVID-19 podría resultar en 13 millones de matrimonios infantiles adicionales y, debido a la interrupción de programas de prevención, podrían darse 2 millones de casos de mutilación genital femenina en la próxima década que se podrían haber evitado.
Por eso continuamos trabajando, a través de campañas de sensibilización por radio o a través de mensajes por móvil, para concienciar a las familias y las comunidades sobre la prevención de la violencia y la importancia de la educación de las niñas. Queremos garantizar una mínima cobertura educativa de las niñas y prevenir y sensibilizar a las familias y a la comunidad. Además, continuamos ofreciéndoles apoyo psicosocial durante la crisis para seguir adelante con los avances logrados.

SERGI CÁMARA ©foto

///El efecto del COVID-19 podría resultar en 13 millones de matrimonios infantiles adicionales

MALAUI: asegurando la alimentación de los niños y niñas

En Malaui más de la mitad de sus 18 millones de habitantes vive con menos de 1 dólar al día. Sin embargo, este país acoge a cerca de 40.000 personas refugiadas en el campo de Dzaleka, a pocos kilómetros de la capital. La mayoría de las familias refugiadas llegó huyendo del genocidio en Ruanda y de la violencia y la guerra de la República Democrática del Congo y Burundi.

ISABEL MENCHERO ©foto

///Desde Entreculturas y JRS damos apoyo educativo a más de 3.000 niños y niñas en educación infantil, primaria y secundaria y a 700 jóvenes adultos en formación profesional
Hoy, 25 años después, Dzaleka continúa recibiendo una media de 400 personas al mes y se encuentra sumido en una crisis crónica, con escaso acceso a agua, sistemas de saneamiento, medios de vida, sanidad o educación. Desde Entreculturas y JRS damos apoyo educativo a más de 3.000 niños y niñas en educación infantil, primaria y secundaria y a 700 jóvenes adultos en formación profesional.

DANIEL VILLANUEVA ©foto

Ante la emergencia, estamos adaptando las clases a la educación por radio y, debido a que la ración distribuida en la escuela es, muchas veces, la única ingesta del día para gran parte del alumnado, estamos distribuyendo harina de avena a 290 familias (5k por familia). Además, junto a ACNUR, distribuimos también puntos de agua y lavado de manos para más de 2.000 personas.

VENEZUELA: atención y acogida en las fronteras con Colombia y Brasil

La crisis de Venezuela ha provocado el mayor desplazamiento de personas en Latinoamérica en su historia reciente, siendo la segunda crisis migratoria del mundo. 4,5 millones de personas venezolanas han abandonado el país en los últimos años y se estima que llegue a los 6,5 millones a finales de 2020. Las cifras de migrantes y refugiados no paran de crecer y los que salen del país lo hacen en situaciones cada vez más precarias.
El 82% de los migrantes y refugiados venezolanos se están quedando en los países de la región, como Colombia o Brasil, que han visto aumentar las llegadas de personas venezolanas y están intentando responder a nivel regional con esfuerzos articulados de ayuda humanitaria. Sin embargo, las cifras son tan grandes que han generado una presión insostenible sobre los recursos y servicios públicos nacionales.
En la frontera central con Colombia, la ciudad de Arauca, con una población de casi 90.000 habitantes, soporta casi 37.000 personas refugiadas venezolanas. Y en la frontera con Brasil, la ciudad de Boa Vista acoge ya a más de 40.000. Como la ciudad no tiene albergues suficientes, muchas personas, incluso familias con niños, se quedan en las calles y ocupan los espacios públicos, como estaciones de autobuses y las entradas de los hospitales.
///Estamos atendiendo a más de 3000 personas a través de la distribución de alimentos y de ayudas para el alojamiento
Estas personas están más expuestas a los riesgos por la propagación de la pandemia, ya que carecen de acceso a viviendas seguras o adecuadas, agua potable y materiales de higiene.

SERGI CÁMARA ©foto

Además, se enfrentan a una inseguridad alimentaria severa, especialmente entre las niñas, los niños y las madres embarazadas, que presentan tasas más altas de desnutrición. No cuentan con acceso a servicios sanitarios ni a información precisa sobre cómo enfrentarse a la pandemia de COVID-19.
Es urgente poder escolarizar a los miles de niños y niñas refugiados venezolanos y poder incorporar a los jóvenes a los sistemas nacionales de formación técnica.
Junto al Servicio Jesuita a Refugiados LAC estamos atendiendo a más de 3000 personas a través de la distribución de alimentos y de ayudas para el alojamiento, el transporte y la compra de medicamentos o atención médica. Ofrecemos también acompañamiento psicosocial y jurídico para el restablecimiento de sus derechos.

Una realidad GLOBAL

El contexto actual nos hace ver, más que nunca, que todo está conectado. Por eso, desde ciudadanía trabajamos con el foco en lo local y su conexión en lo global. Ante la emergencia, estamos trabajando en:

DANIELA MORREALE ©foto

///La eliminación de la brecha digital: identificando, dentro de los centros y organizaciones con los que trabajamos, a jóvenes que tengan falta de acceso a medios informáticos y gestionando recursos para poder dar respuesta.
///El acompañamiento a docentes para el trabajo en modalidad totalmente virtual con alumnado de Formación Profesional.

DANIELA MORREALE ©foto

///El acompañamiento psicosocial y educativo a docentes y educadores, a través de la propuesta formativa “Estrategias Comunitarias para la Convivencia Juvenil en tiempos de Crisis que pretende dotar de herramientas para el acompañamiento a jóvenes en situación de vulnerabilidad.
///La generación de propuestas didácticas orientadas a los y las jóvenes bajo el lema RSJ en Acción, dirigidas tanto a nuestras redes de jóvenes nacionales como a la red internacional “Red generación 21+”, que conecta a jóvenes de más de 27 países.

Desde Entreculturas continuamos trabajando para que la educación les siga protegiendo.

SERGI CÁMARA ©foto

Educar salva vidas.